Cuando tu mercancía está en la carretera, ya no está bajo tu control. Un accidente, un robo o un daño en el viaje pueden convertirse en pérdidas grandes que tu empresa debe asumir.
El seguro de transporte de mercancías protege el valor de la carga durante el trayecto. Aquí te explicamos cómo funciona y qué diferencia hay con la responsabilidad del transportador.
Tu seguro y la responsabilidad del transportador
El transportador responde por la carga hasta ciertos límites y bajo ciertas condiciones, que suelen ser menores al valor real de lo que mueves. Por eso es común que el dueño de la mercancía contrate su propio seguro.
Con tu seguro, la aseguradora te indemniza y, si corresponde, reclama después al responsable del daño.
Cómo se contrata
- Póliza por viaje: asegura un despacho específico.
- Póliza anual o flotante: cubre todos los despachos de un periodo, con reportes periódicos.
- Cobertura por modo: terrestre, marítimo, aéreo o combinado.
Si despachas con frecuencia, una póliza anual suele ser más práctica que asegurar viaje a viaje.
Eventos que suele cubrir
- Accidente o volcamiento del vehículo.
- Incendio y explosión.
- Robo y hurto de la carga, con las condiciones de la póliza.
- Daños por agua o por manipulación, según el plan.
- Avería gruesa y gastos de salvamento, en transporte marítimo.
Condiciones de seguridad y embalaje
La cobertura suele depender de cómo se transporta la mercancía:
- Embalaje adecuado a la naturaleza de la carga.
- Vehículos y conductores en buenas condiciones y con los permisos al día.
- Rastreo satelital y rutas autorizadas, cuando la póliza lo exija.
- Planeación de paradas y de custodia en cargas de alto valor.
Cuánto asegurar
El valor asegurado suele corresponder al valor de la factura, más costos asociados como el flete, y a veces una utilidad esperada. Si declaras menos, la indemnización puede reducirse.
Qué hacer si hay un siniestro
- Informa al transportador y a la aseguradora de inmediato.
- Deja constancia de los daños en el momento de la entrega, antes de firmar el recibido sin reservas.
- Conserva la mercancía afectada y el embalaje hasta que se revise.
- Reúne factura, manifiesto de carga, remesa y otros soportes del envío.
Cómo te ayuda Protegemos
Te ayudamos a armar la protección que mejor se adapta a tu forma de despachar.
- Revisamos qué transportas, por dónde y con qué frecuencia.
- Comparamos alternativas y te explicamos coberturas, condiciones y exclusiones.
- Te acompañamos en la contratación, en los reportes de despachos y en las reclamaciones.
Qué cubre
- Pérdida y daño de la mercancía durante el transporte, por los eventos que la póliza nombre.
- Accidente, incendio y explosión.
- Robo y hurto, según las condiciones de seguridad.
- Gastos de salvamento y de recuperación, según el plan.
Qué NO cubre
- Daños por embalaje insuficiente o inadecuado.
- Vicio propio o naturaleza de la mercancía, como la descomposición normal.
- Retrasos y pérdidas de mercado.
- Faltantes sin evidencia de siniestro.
- Incumplimiento de las condiciones de seguridad exigidas.
Documentos para contratar
- Certificado de existencia y representación legal.
- RUT.
- Descripción de la mercancía, sus valores y sus rutas.
- Factura comercial, manifiesto de carga o remesa de cada despacho.