Un seguro todo riesgo empresarial protege los bienes con los que opera tu negocio: edificios, maquinaria, inventarios, equipos y mobiliario. Si ocurre un evento cubierto, te ayuda a reponerlos y a seguir operando.
Su alcance depende de cómo se arme la póliza: qué bienes se incluyen, por qué valor y qué eventos se cubren. Aquí explicamos cómo pensar cada parte para que tu empresa no quede desprotegida.
Qué bienes se pueden asegurar
- Edificios e instalaciones, propios o arrendados según tu contrato.
- Maquinaria y equipos de producción.
- Inventarios de materias primas, productos en proceso y mercancía terminada.
- Equipos electrónicos y de cómputo.
- Mobiliario, enseres y mejoras locativas.
Lo que quede sin declarar queda sin protección, así que conviene hacer un inventario completo.
Eventos que suelen cubrirse
- Incendio, rayo y explosión.
- Robo y hurto, con las condiciones de seguridad que fije la póliza.
- Daños por agua y por fenómenos de la naturaleza, según el plan.
- Daños a equipos eléctricos y electrónicos.
- Rotura de maquinaria, como cobertura adicional.
Valor asegurado: evita el infraseguro
El valor asegurado debe reflejar el costo de reponer cada bien, no su precio de compra ni su valor en libros. Si queda por debajo, ante una pérdida la indemnización puede reducirse de forma proporcional.
- Haz un inventario valorizado de edificios, maquinaria, inventarios y equipos.
- Estima el costo actual de reposición de cada grupo de bienes.
- Actualiza los valores al menos una vez al año o cuando hagas inversiones importantes.
Si paras de operar: cobertura de pérdida de ingresos
Después de un siniestro grande, el mayor costo puede no ser reponer los bienes sino el dinero que dejas de ganar mientras te recuperas. Algunas pólizas incluyen una cobertura de lucro cesante o pérdida de ingresos que ayuda a cubrir gastos fijos y utilidades durante ese periodo.
Pregunta qué periodo de indemnización se cubre y cómo se calcula.
Seguridad y prevención
Las medidas de seguridad influyen en cómo se evalúa tu riesgo y, a veces, son condición de la cobertura:
- Extintores, detectores de humo y sistemas contra incendio.
- Alarmas, cámaras y vigilancia.
- Mantenimiento de instalaciones eléctricas y de maquinaria.
- Almacenamiento seguro de inventarios.
Qué hacer si ocurre un siniestro
- Protege a las personas y evita que el daño se extienda.
- Avisa a la aseguradora o a tu asesor lo antes posible.
- Conserva los bienes afectados hasta que sean revisados.
- Documenta con fotos y listados lo dañado o perdido.
- Reúne facturas, inventarios y soportes que respalden los valores reclamados.
Cómo te ayuda Protegemos
Te ayudamos a armar una póliza que se ajuste a tu operación y a reclamar cuando ocurra un siniestro.
- Revisamos tu operación, tus bienes y los riesgos que más te preocupan.
- Comparamos alternativas y te explicamos coberturas, valores asegurados y exclusiones.
- Te acompañamos en la contratación y en la reclamación si ocurre un siniestro.
Qué cubre
- Daños y pérdida de edificios, maquinaria, inventarios y equipos por los eventos que la póliza nombre.
- Incendio, rayo y explosión.
- Robo y hurto, según las condiciones de seguridad.
- Daños por agua y fenómenos de la naturaleza, según el plan.
- Pérdida de ingresos tras un siniestro, en los planes que la incluyan.
Qué NO cubre
- Desgaste, corrosión y deterioro por uso o falta de mantenimiento.
- Bienes no declarados o por encima del valor asegurado.
- Daños causados a propósito por quien está asegurado.
- Pérdidas por faltantes de inventario sin causa identificada.
- Eventos que la póliza excluya de forma expresa o anteriores a la vigencia.
Documentos para contratar
- Certificado de existencia y representación legal.
- RUT.
- Relación valorizada de bienes: edificios, maquinaria, inventarios y equipos.
- Dirección y descripción de las instalaciones y de las medidas de seguridad.
- Historial de siniestros, si lo hay.