Saltar al contenido principal
Foto por Robert So en Pexels

Seguros para personas

Seguro de hogar

Protege tu vivienda y lo que hay dentro frente a incendio, hurto y otros daños. Te explicamos cómo asegurarla bien.

Sin costo inicial. Sin compromiso. Orientación humana.

Tu casa o apartamento suele ser tu mayor patrimonio, y lo que hay dentro también cuesta: muebles, electrodomésticos, ropa y equipos. Un seguro de hogar te ayuda a reponerlos si ocurre un evento cubierto.

La clave está en los detalles: qué se asegura, por cuánto y qué eventos quedan incluidos. Aquí los explicamos para que contrates una protección que de verdad responda.

Qué se puede asegurar: estructura y contenido

Un seguro de hogar se compone normalmente de dos partes, que se pueden contratar juntas o por separado:

  • La estructura: muros, techos, pisos, instalaciones y todo lo que hace parte de la construcción. Interesa sobre todo a quien es propietario.
  • El contenido: muebles, electrodomésticos, ropa, equipos electrónicos y demás pertenencias. Interesa a propietarios e inquilinos.

Si vives en propiedad horizontal, la administración suele asegurar las zonas comunes y la estructura del edificio. Aun así, tu contenido y las mejoras de tu unidad pueden quedar sin protección si no los aseguras tú.

Eventos que suelen cubrirse

  • Incendio y explosión.
  • Hurto y daños causados por el intento de hurto.
  • Daños por agua, como una tubería rota.
  • Fenómenos de la naturaleza como vendaval o inundación, según el plan.
  • Daños a equipos eléctricos y electrónicos por variaciones de corriente, según el plan.
  • Responsabilidad civil por daños que causes a vecinos o terceros desde tu vivienda.
Eventos con condiciones especiales
Algunos eventos, como terremoto, suelen ofrecerse como cobertura adicional o con condiciones propias. Pregunta si están incluidos antes de contratar.

Cuánto asegurar: el riesgo de quedar infraasegurado

El valor asegurado debe reflejar lo que costaría reconstruir o reponer lo que aseguras. Si lo declaras muy por debajo, en un siniestro la aseguradora puede pagarte de forma proporcional y no alcanzar a cubrir la pérdida.

  1. Estima el costo de reconstruir tu vivienda, que no es lo mismo que su precio de venta.
  2. Haz un inventario del contenido con fotos y, si puedes, facturas de lo más valioso.
  3. Revisa el valor cada cierto tiempo: las mejoras y las compras nuevas lo aumentan.

Propietario o inquilino: qué te conviene

Si eres propietario, conviene asegurar estructura y contenido. Si eres inquilino, tu prioridad es el contenido y la responsabilidad civil por daños que puedas causarle al inmueble o a terceros.

En ambos casos, revisa las medidas de seguridad que pide la póliza, como cerraduras o vigilancia, porque pueden influir en la cobertura de hurto.

Errores frecuentes al asegurar el hogar

  • Asegurar la vivienda por su precio de venta y no por su costo de reconstrucción.
  • No incluir el contenido o declarar un valor muy bajo.
  • No avisar de ampliaciones, remodelaciones o cambios de uso.
  • Ignorar las exclusiones y las medidas de seguridad exigidas.
  • Dejar vencer la póliza sin revisar su valor.

Qué hacer si ocurre un siniestro

  1. Protege a las personas y evita que el daño crezca, por ejemplo cerrando la llave del agua.
  2. Avisa a la aseguradora o a tu asesor lo antes posible.
  3. No deseches lo dañado hasta que la aseguradora lo revise.
  4. Toma fotos y haz una lista de lo afectado; en caso de hurto, presenta la denuncia.
  5. Reúne facturas y documentos que respalden el valor de lo perdido.

Cómo te ayuda Protegemos

Te ayudamos a definir qué asegurar y por cuánto, y a reclamar cuando lo necesites.

  1. Conversamos sobre tu vivienda, tu contenido y lo que más te preocupa proteger.
  2. Revisamos alternativas y te explicamos diferencias de cobertura, valor asegurado y exclusiones.
  3. Te acompañamos en la contratación y, si ocurre un siniestro, en el trámite de la reclamación.

Qué cubre

  • Daños a la estructura de la vivienda por los eventos que la póliza nombre.
  • Pérdida o daño del contenido: muebles, electrodomésticos y pertenencias.
  • Hurto y daños causados por el intento de hurto, según el plan.
  • Daños por agua, incendio y explosión.
  • Responsabilidad civil frente a vecinos y terceros, según el plan.

Qué NO cubre

  • Desgaste, deterioro por uso o falta de mantenimiento.
  • Daños causados a propósito por quien está asegurado.
  • Bienes no declarados o fuera de los límites de la póliza.
  • Eventos ocurridos antes de iniciar la vigencia.
  • Eventos que la póliza excluya de forma expresa, como algunos fenómenos de la naturaleza.

Documentos para contratar

  • Documento de identidad del tomador.
  • Dirección y datos de la vivienda: tipo, área y año de construcción.
  • Relación del contenido y de los bienes de mayor valor.
  • Información sobre medidas de seguridad de la vivienda.

Preguntas frecuentes

La estructura es la construcción; el contenido son tus pertenencias. Pueden asegurarse juntos o por separado, según lo que necesites proteger.

Sí. Puedes asegurar tu contenido y tu responsabilidad civil por daños al inmueble o a terceros, aunque no seas el propietario.

Depende de la póliza y de las medidas de seguridad que exija. Revisa las condiciones de hurto antes de contratar.

Podrías quedar infraasegurado: ante una pérdida, la indemnización puede ser proporcional y no cubrir todo el daño.

Muchas pólizas lo ofrecen como cobertura adicional o con condiciones propias. Pregunta si está incluido en el plan que elijas.

Sí. Una remodelación cambia el valor y puede cambiar el riesgo, así que conviene actualizar la póliza.

¿No sabes cuál necesitas?

Cuéntanos tu situación y te ayudamos a elegir.

Para enviar, acepta la autorización de datos y completa la verificación.

Cuéntanos qué necesitas